Casco histórico de Alfarnate y legado árabe
Quien se acerca a Alfarnate descubre un casco histórico muy marcado por su pasado árabe. Las sierras de Enmedio, Palomera y Jobo forman un cinturón montañoso que envuelve el pueblo y refuerza la sensación de pequeño enclave aislado en plena Axarquía. Entre este entorno natural, el viajero se encuentra con un entramado de callejuelas estrechas, retorcidas y empinadas, especialmente en el barrio Alto o Barriche, que conserva la fisonomía urbana heredada de al-Ándalus. Los nombres de las calles, como Aljófar, Fortuna o Sol, aportan un toque evocador a los paseos, donde el ambiente tranquilo y la escala humana del pueblo permiten disfrutar sin prisas de cada rincón. Este conjunto de paisaje serrano y trazado urbano tradicional convierte al viejo Alfarnate en un lugar muy atractivo para quienes buscan pueblos con encanto y autenticidad histórica en el interior de Málaga.