Las cuevas del vino y la experiencia de comer bajo tierra en El Molar
En El Molar, las bodegas excavadas en la roca son el gran distintivo del pueblo y el motivo por el que muchos se desvían de la carretera de Burgos para detenerse a comer. La zona conocida como Las Bodegas, situada al final del pueblo, reúne restaurantes que conservan la estructura tradicional de cueva, donde los comedores se integran en galerías subterráneas de piedra. Según cuenta Rodrigo Nieto, en muchos locales “os sentireis comiendo en una auténtica cueva, una pasada”, una sensación que explica que El Molar sea conocido popularmente como las cuevas del vino. A ello se suma un ambiente muy marcado de pueblo, algo que otros viajeros destacan como perfecto “para pasar el fin de semana”, combinando gastronomía, copas de vino y ese punto acogedor de las bodegas rurales madrileñas.