El laberinto del Capricho: historia, diseño y encanto del jardín de laurel
El laberinto del Capricho aparece en los relatos de los viajeros como uno de los rincones más singulares del parque, un jardín geométrico de laurel que podría pertenecer a un cuento. Cristina recuerda que es “un enrevesado jardín que hubiera hecho las delicias de Alicia en el País de las Maravillas”, con setos altos, de hoja perenne y verde oscuro, que refuerzan esa atmósfera misteriosa. Se menciona que alcanzar el centro exige al menos 370 metros de recorrido, lo que da idea de su tamaño y de la experiencia lúdica que evocaría poder recorrerlo. También hay referencias a su origen histórico ligado a la duquesa de Osuna y a la restauración de 1987, que explica su aspecto actual. En conjunto, se percibe como un tesoro oculto del parque, un lugar que mezcla romanticismo, juego y patrimonio paisajístico en pleno Madrid.