Esculturas La Pescadera y El Vendedor de Pescado en la plaza de Trascorrales
En pleno casco histórico de Oviedo, la plaza de Trascorrales acoge un conjunto escultórico que muchos consideran injustamente eclipsado. Más allá de la célebre Lechera y su burra, algunos viajeros destacan la presencia de dos figuras de bronce que elevan el nivel artístico del lugar: El Vendedor de Pescado, del escultor Llonguera (José Antonio García Prieto), y La Pescadera, obra de Sebastián Miranda. Se insiste en que ambas piezas alcanzan una “belleza sublime”, hasta el punto de calificarlas de auténticas obras maestras que no desmerecen en nada a la escultura más famosa de la plaza. Esta mirada más atenta recuerda al viajero que, al pasear por Trascorrales, merece la pena detenerse a contemplar con calma estos personajes del mundo marinero, llenos de realismo y expresividad, que enriquecen el patrimonio escultórico de Oviedo.