Cómo se come la injera y con qué se acompaña
Más allá de la propia torta, la experiencia de comer injera está muy ligada a sus acompañamientos y a la forma de degustarla. La injera actúa como plato y cubierto a la vez, sirviendo de base a guisos como el doro wat de pollo en salsa, el misr wat de lentejas o el shiro wat de garbanzos, además de carnes crudas consideradas un verdadero manjar. No faltan las salsas picantes, que van desde un toque intenso hasta niveles prácticamente irresistibles para quien se aficiona a ellas. Para comerla, se arranca con la mano derecha un trozo de injera, se envuelve en él la carne, el pollo o el guiso elegido, se mezcla con la salsa preferida y se lleva directamente a la boca, sin cubiertos. Algunos viajeros recomiendan acompañar la comida con una botella de tej, un licor de miel muy suave que equilibra el picante y redondea la experiencia.