Dulces artesanos y pequeños placeres en la pastelería La Guinda de Cáceres
En La Guinda muchos descubren que la felicidad cabe en una caja de pasteles. Sus milhojas y cubanitos, con hojaldre crujiente y chocolate intenso, se mencionan como pequeños placeres que alegran el día. Hay quien celebra su primer sueldo invitando a la familia, eligiendo “a cada cual su favorito” y convirtiendo la visita en una especie de rito compartido. Incluso pasar por la puerta se vive como un capricho: el olor a cremas, azúcar y hojaldre recién hecho resume el encanto de esta pastelería tradicional de Cáceres.