Historia del obispo Rafael José Verger y su palacio en la Loma del Obispado
La estatua del obispo en Monterrey rinde homenaje a Rafael José Verger, figura clave en la historia del Nuevo Reino de León. Los viajeros destacan que fue “el único residente de el Palacio del Obispado” y subrayan su papel en la consolidación de este espacio como una de las pocas huellas virreinales de la ciudad. Nacido en Mallorca y postulado por la Corona, Verger llegó primero a Linares, donde impulsó una intensa labor de catequesis, antes de tomar la arriesgada decisión de trasladarse a Monterrey por un camino entonces peligroso. Su historia se entrelaza con la propia Loma del Obispado: primero como palacio de verano y después como residencia definitiva. La estatua, situada precisamente en esta loma, se percibe como un recordatorio de la importancia del obispo en la configuración del lugar y como símbolo de una época de la que apenas quedan construcciones conservadas en Monterrey.