La leyenda del descubrimiento de La Dama de Cádiz y el arqueólogo Pelayo Quintero
Más allá de su valor artístico, La Dama de Cádiz cautiva por la historia de su hallazgo. Los relatos destacan la obsesión del arqueólogo Pelayo Quintero, descubridor del sarcófago masculino, convencido de que debía existir una tumba femenina asociada. Buscó sin descanso, pero terminó marchándose a Tetuán, donde murió sin ver cumplida su intuición. Años después, durante unas obras de remodelación, un obrero encontró una gran piedra que resultó ser el sarcófago de la dama. Lo verdaderamente sorprendente es que esa casa había sido la del propio Pelayo Quintero, que vivió literalmente sobre la tumba mientras excavaba en otros lugares. Algún viajero no puede evitar recordar historias como la de Santiago en El Alquimista al escuchar este giro del destino, y esa mezcla de azar, tenacidad frustrada y hallazgo tardío añade un aura casi legendaria a la visita a la sala donde descansan ambos sarcófagos.