Kürtös Kalács: el dulce húngaro imprescindible en Sinaia
En Sinaia, este pequeño rincón se ha ganado un lugar especial gracias a un dulce muy particular: el Kürtös Kalács, un bollo hueco de origen húngaro, típico de Transilvania. Quien lo prueba destaca sobre todo su sabor y textura, una bollería “realmente deliciosa, toda una sorpresa”, elaborada en forma de cilindro que recuerda a pequeñas chimeneas. Según cuenta Sonia, la masa se trabaja con gran agilidad sobre un rodillo y después se hornea hasta quedar dorada y aromática. Puede servirse relleno de chocolate o simplemente espolvoreado con azúcar y canela, y en cualquiera de sus versiones resulta espectacular para quienes buscan un bocado dulce diferente durante el viaje entre Sinaia y Bucarest. Además, el precio resulta asequible, unos 12 leus, lo que anima a darse un capricho gastronómico local y, como concluye la viajera, a no irse sin probarlo.