Jardín Madre Teresa de Calcuta: silencio, espiritualidad y esculturas en La Habana Vieja
En pleno patio trasero del convento de San Francisco de Asís, el Jardín Madre Teresa de Calcuta se presenta como un rincón de calma dentro del bullicio de La Habana Vieja. Para quienes lo visitan, es ante todo un espacio de recogimiento donde “se siente la espiritualidad” y se invita al silencio, la reflexión interna y la meditación. El lugar rinde homenaje a la figura de la misionera, varias veces presente en la ciudad, y refuerza ese carácter simbólico con la presencia de tumbas de personalidades de la cultura y la intelectualidad cubana, como el historiador Emilio Roig de Leuchsenring, lo que añade un peso histórico y emocional a la visita. Además, las esculturas de artistas contemporáneos que salpican el jardín y la cercana Sacra Catedral Ortodoxa Griega San Nicolás de Mira, consagrada en 2004, completan un conjunto donde se mezclan espiritualidad, arte y memoria. Según comentan los viajeros, es un lugar ideal para hacer una pausa sosegada durante el recorrido por el casco histórico habanero.