Mosaicos, frescos y columnas de la iglesia Santa Maria in Domnica
En Santa Maria in Domnica, los viajeros descubren una iglesia poco transitada que guarda una decoración interior sorprendente. Se valora especialmente el conjunto de mosaicos del ábside, fruto de la reconstrucción impulsada por el papa Pascual I en el siglo IX, que aporta al templo un aire solemne y luminoso. También llaman la atención los frescos del techo, que completan una atmósfera artística rica y cuidada, así como las antiguas columnas que enmarcan la nave y recuerdan el origen temprano del edificio, anterior al siglo VII. Alejada de las rutas más masificadas, quienes se acercan coinciden en que mosaicos, frescos y columnas hacen que esta pequeña basílica “merecedora de una visita”, tanto por su valor histórico como por la serenidad con la que se disfrutan sus detalles decorativos.