Arquitectura modernista y simbolismo funerario de la iglesia del Dr Karl Lueger
La iglesia del Dr Karl Lueger, también conocida como iglesia de San Carlos Borromeo en el Cementerio Central de Viena, aparece en el relato de los viajeros como una auténtica obra de arte total del Jugendstil. Roberto González describe cómo Max Hegele concibió el templo como un canto a la fugacidad de la vida y a la eternidad, mezclando referencias a San Pedro de Roma, Santa Sofía de Estambul, el barroco vienés y un inesperado toque egipcio. Todo está cargado de simbolismo: los relojes de la torre con el lema latino “Tempus Fugit”, la planta en círculo y cruz, o las tres grandes escaleras que conducen simbólicamente “arriba” hacia Dios. El interior se recuerda por la amplitud de la nave, el protagonismo del féretro en los grandes funerales y detalles como la pila bautismal que marca el inicio de la vida eterna. Los mosaicos y pinturas narran la redención desde Adán y Eva hasta el Juicio Final, coronados por una cúpula-cielo de inspiración egipcia. Como resume el viajero, el conjunto es una “obra de arte integral, sin fisuras ni errores. Una maravilla de Vida”.