Historia y arquitectura barroca de la Iglesia de la Encarnación de Marbella
En Marbella, muchos viajeros señalan esta iglesia como una de las construcciones más representativas de la ciudad. Se subraya su larga historia, iniciada en 1618, que la vincula estrechamente con el desarrollo del casco antiguo y con la vida religiosa local. La fachada principal llama especialmente la atención por su portada de piedra roja tallada en estilo barroco, un rasgo poco común que le otorga personalidad propia y la convierte en un punto fotogénico para quien pasea por el centro histórico. En el interior, la planta de tres naves refleja la arquitectura religiosa andaluza de la época, aunque tuvo que ser reconstruida tras la Guerra Civil, algo que aporta una capa adicional de memoria y resiliencia al conjunto. El retablo mayor, también barroco, destaca por su composición y por acoger en el centro la imagen de San Bernabé, patrón de Marbella, lo que refuerza el carácter simbólico y emocional del templo para la ciudad.