Historia y origen del primer convento de monjas en la Nueva España
La Iglesia de la Inmaculada Concepción de México está íntimamente ligada a los orígenes de la vida religiosa femenina en la Nueva España. Los viajeros destacan que en 1540, bajo la iniciativa de fray Juan de Zumárraga, se sentaron las bases del que sería el primer convento de monjas del virreinato, un hito que marcó la expansión del culto católico en la capital. En su interior se instaló la capilla de la Inmaculada Concepción, convertida con el tiempo en referencia espiritual y patrimonial. Esta dimensión histórica se percibe como uno de sus mayores atractivos, al tratarse de uno de los primeros edificios dedicados al culto católico en México, lo que añade un valor especial a la visita para quienes buscan entender los orígenes coloniales y religiosos de la ciudad.