Arquitectura neoclásica y elementos artísticos de la Iglesia de la Conversión de San Pablo
La Iglesia de la Conversión de San Pablo interesa especialmente a quienes disfrutan de la arquitectura neoclásica sobria y bien proporcionada. Su nave única y la cúpula que ilumina el presbiterio crean un interior claro y sereno, mientras que la fachada dórica en dos cuerpos, coronada por un frontón triangular, concentra la atención en el relieve de mármol blanco de la conversión de San Pablo, auténtico símbolo del templo. En el interior, las imágenes procesionales del Ecce-Homo y de María Santísima de las Angustias aportan el principal atractivo artístico y devocional.