Historia y esplendor perdido del Hotel Taoro en Puerto de la Cruz
El Hotel Taoro aparece en los recuerdos de los viajeros como un símbolo del turismo de lujo en Tenerife que hoy vive una etapa de abandono. Roberto evoca la época en la que el edificio “primero como establecimiento hotelero de gran lujo, y luego como Casino Taoro” rebosaba vida, y contrasta esa memoria con el impacto que produce encontrarlo ahora en un evidente estado de dejadez. La narración recorre sus orígenes en 1888, cuando Adolph Coquet eligió un promontorio volcánico con vistas privilegiadas al Puerto de la Cruz y al Valle de la Orotava, rodeado de jardines exóticos, templetes, pérgolas y hasta la primera pista de tenis de Canarias. También se recuerda el brillo de su clientela ilustre, desde Alfonso XIII o Leopoldo de Bélgica hasta Agatha Christie. Tras un incendio, su conversión en casino y el posterior cierre, el edificio quedó vacío, y muchos consideran “una auténtica pena” que solo se intuya un tímido rayo de esperanza en los planes municipales de rehabilitar parte de la estructura.