Trato del personal y atención al cliente en el Hotel Roma
En el Hotel Roma, las experiencias se centran en un punto delicado: la atención en recepción. Varios viajeros describen un trato distante y poco comunicativo, con empleados que apenas levantan la vista del ordenador y rara vez sonríen. La rutina de dejar y recoger la llave se vive como un momento incómodo, marcado por gestos serios y cierta desgana. Más que problemas de instalaciones, lo que pesa en la valoración final es la falta de amabilidad básica, hasta condicionar las ganas de repetir estancia o recomendar el hotel a otros.