Valoración de las habitaciones, decoración y servicios del Hotel Kuchaman Haveli
Más allá del encanto del edificio, la experiencia en las habitaciones del Hotel Kuchaman Haveli genera sensaciones encontradas. La autora señala que el problema comienza al cruzar la puerta del cuarto, donde el “mal gusto por la decoración es patente al primer vistazo”. La habitación se percibe algo pequeña en comparación con el baño, que es nuevo y casi igual de grande, y además el wifi no alcanza hasta esta zona. En cuanto a la limpieza, se describe como poco pulida, con un punto especialmente crítico: tras tres días y dos noches, no se cambian sábanas ni toallas, no se vacían las papeleras ni se friega el suelo, incluso después de pedirlo varias veces. Según le explican, solo limpian a partir de la tercera noche o dos veces por semana, una política que califica de “inaceptable” y que condiciona de forma clara la valoración global del servicio.