Opiniones sobre la limpieza y el estado de las habitaciones en Citadines Antigone Montpellier
En las experiencias compartidas sobre Citadines Antigone Montpellier la limpieza y el estado general de las habitaciones aparecen como el gran punto débil. Se describe un apartamento en la planta baja que “olía a humedad, a sucio y a cerrado”, con polvo acumulado en toallas, muebles y armarios, y una cocina con menaje completo pero visiblemente descuidado, hasta el punto de que “los vasos estaban nublados”. La sensación de dejadez se extiende también al dormitorio, donde la presencia de una colcha con “surcos amarillos” genera rechazo e incomodidad. El baño, aunque amplio, se califica de muy cutre, con una bañera incómoda y potencialmente peligrosa por su altura y escalón de acceso. La impresión general es la de un alojamiento poco cuidado, que no cumple con las expectativas mínimas de higiene ni con la calidad que se espera para el precio que se paga.