Encanto íntimo y decoración con antigüedades en Hotel Casa de Madrid
Hotel Casa de Madrid aparece retratado como uno de esos alojamientos únicos que se quedan grabados en la memoria. Quien lo describe lo considera “el hotel más divino de Madrid” y subraya que su encanto no está en el lujo ostentoso, sino en ser un lugar pequeño, íntimo y muy personal, donde se percibe el carácter de su propietaria en cada rincón. La decoración combina antigüedades, objetos preciosos y una puesta en escena muy cuidada, fruto de una gran sensibilidad estética y de un amplio bagaje viajero y cultural. Pese a la cantidad de piezas de arte y mobiliario antiguo, el ambiente no resulta frío ni distante como un museo, sino sorprendentemente cálido y hogareño, algo poco habitual en hoteles de este nivel. Cada una de las ocho habitaciones tiene una temática distinta y se destacan todas por igual, hasta el punto de que quien ha estado allí afirma que no puede recomendar solo una porque todas son una auténtica maravilla.