Opiniones sobre el estado del balneario y sus instalaciones
La única experiencia compartida sobre el Balneario Palacio de las Salinas dibuja una imagen de lugar con encanto exterior pero claramente venido a menos en muchos aspectos clave. Se habla de un establecimiento “totalmente en decadencia”, donde el spa tuvo su esplendor “hará unos 25 años” y hoy ya no responde a las expectativas de un balneario de nivel. El contraste es notable entre los jardines, que se describen como bonitos y bien cuidados, y el interior del hotel, con detalles que restan confort, como una junior suite sin minibar y un balcón espectacular pero compartido con numerosas habitaciones, lo que reduce la sensación de intimidad. La valoración de la atención también se queda corta, con un servicio que se percibe “de regular a mala”, algo que pesa mucho en la impresión global del lugar.