Piscina infinita del Hotel Alila Ubud con vistas a los arrozales
Más allá de las habitaciones, la gran protagonista del Hotel Alila Ubud es su espectacular piscina infinita. Como explica Carlos, después del desayuno “te puedes dar un baño en su piscina, que se descuelga sobre las terrazas”, una descripción que transmite la sensación de estar suspendido sobre el valle, con los arrozales extendiéndose a los pies del agua. Este diseño convierte un simple chapuzón en un momento casi escénico, ideal para relajarse tras las excursiones por Ubud o simplemente para contemplar el atardecer. La integración de la piscina en el paisaje refuerza el carácter boutique del hotel y lo sitúa entre esos alojamientos donde el propio espacio de ocio se convierte en recuerdo imborrable del viaje.