Ambiente del hostal y encanto de los toneles de vino
Este pequeño hostal de Cafayate llama la atención desde la calle por su puesta en escena casi tabernera: mesas de madera al aire libre y grandes toneles de vino que dan nombre al alojamiento y marcan su personalidad. Según cuentan los viajeros, a primera vista parece un restaurante, algo que refuerza su ambiente distendido y social. Sin embargo, detrás de esa estética se esconde un alojamiento sencillo pensado para mochileros, que encuentran en esas mesas exteriores un lugar animado donde tomar una copa al final del día. La sensación es la de un espacio informal y acogedor, ideal para integrarse en el ritmo relajado de Cafayate mientras se disfruta del vino local en un entorno auténtico y sin pretensiones.