Historia y simbolismo de la Hornacina de la Inmaculada en la Plaza Mayor de León
La Hornacina de la Inmaculada se presenta como uno de esos pequeños signos de devoción popular que ayudan a entender la historia cotidiana de la Plaza Mayor de León. Situada sobre una de las escaleras de acceso, bajo los soportales, la imagen data de principios del siglo XIX y permanece protegida por una reja con cristalera. No destaca por su tamaño, sino por su carga simbólica y por cómo se integra en la vida diaria del casco histórico. Según comenta una viajera, es “uno de los pequeños detalles «de los de antes» que quedan en la plaza Mayor”, un vestigio de otra época que ha sobrevivido a las sucesivas remodelaciones del entorno urbano. El hecho de que su origen se remonte al siglo XIX y que conserve su ubicación tradicional la convierte en un discreto pero significativo testimonio de la religiosidad y las costumbres leonesas.