Entorno natural y paisajístico del hipogeo en Mahón
Más allá de su valor arqueológico, el hipogeo de Mahón sorprende por el paisaje que lo rodea. La experiencia describe un gran parque de verde y añosa arboleda, con juegos para niños y varios puentes que cruzan el río, antes de llegar al recinto delimitado por murallas de piedra. Dentro del perímetro aparecen viejos olivares de troncos gruesos y retorcidos, piedras dispersas, flores de amapolas, pequeños cactus en flor y montones de leña cortada fruto de las tareas de limpieza. Este conjunto crea una atmósfera serena y algo atemporal que, según se sugiere, convierte el lugar en un espacio donde naturaleza y pasado remoto se mezclan de forma muy evocadora.