Colas y ambiente en la pequeña Heladería Eggloo de Nueva York
Más allá de sus helados descomunales, también llama la atención el ambiente de Heladería Eggloo. Aunque el local es muy pequeño y sin demasiados alardes estéticos, su fama hace que se formen colas importantes, incluso en momentos en los que no se esperaría tanta afluencia. Esa mezcla de espacio reducido, aspecto sencillo y éxito constante sorprende a quienes se acercan por primera vez. Para muchos, el contraste entre un local casi anodino y la gran demanda refuerza la sensación de estar ante uno de esos rincones de Nueva York donde lo que cuenta es el producto y el boca a boca, más que la decoración o el diseño.