Comer dentro de un molino en Consuegra: una experiencia gastronómica única
En Gastromolino la cena se convierte en una historia que se vive planta a planta dentro de un auténtico molino de viento manchego. La llegada comienza en la primera planta, donde Luis recibe a los comensales con una copa de vino local y marca desde el inicio un trato cercano y exquisito. La experiencia continúa en el segundo piso, una cocina abierta con pequeña barra en la que Edu explica cada creación y presenta los aperitivos ante un aforo muy reducido, lo que refuerza la sensación de exclusividad. Arriba, un comedor circular y diáfano, rodeado de ventanillos tradicionales, remata una propuesta que muchos describen como una experiencia única. La cocina se apoya en producto local y saber de la zona, con un menú degustación que cambia cada mes, cocido molinero entre semana y una carta breve de raciones y entrantes que varían. En los meses cálidos, las mesas salen al exterior para formar una terraza entre molinos de viento, reforzando el encanto romántico del lugar.