Historia y arquitectura del Fuerte de San Sebastián en Castro Marim
El Fuerte de San Sebastián se alza en la colina del Revellín, frente al castillo medieval de Castro Marim, como una pieza clave del sistema defensivo de la ciudad. Los viajeros destacan que se trata de una construcción del siglo XVII, posterior al castillo, integrada en el conjunto de murallas que protegían la frontera. Su planta irregular, perfectamente adaptada al relieve, con cinco baluartes y la puerta principal orientada al norte, revela una arquitectura militar pensada para complementar la defensa del casco urbano. También se subraya su conexión directa con el castillo, lo que permitía articular ambas fortalezas como un único dispositivo estratégico frente a posibles ataques. Aunque está en vías de ser declarado Monumento Nacional, la experiencia actual es puramente contemplativa, ya que no se puede visitar el interior, lo que refuerza la sensación de estar ante un bastión histórico que se aprecia sobre todo desde el exterior y por su emplazamiento privilegiado.