Historia y arquitectura del Patio de las Tabas en Valladolid
El Patio de las Tabas llama la atención de quienes pasean por el centro de Valladolid por su singular combinación de historia, arquitectura y uso contemporáneo. Al cruzar las puertas del centro comercial Las Francesas se descubre en realidad un antiguo claustro concluido en 1537, proyectado por Fernando de Entrambasaguas, donde perviven decoraciones gótico-mudéjares inspiradas en el cercano palacio de Santa Cruz. La sorpresa no termina en los arcos y galerías: el pavimento se convierte en el verdadero protagonista. Según cuenta Fidel Martin, se trata de un suelo formado por pequeños huesos astrágalo de animales, las célebres tabas, que delimitan composiciones geométricas creadas con cantos rodados. Este recurso constructivo, poco habitual para un claustro, se mantiene en muy buen estado pese al paso de los siglos y al intenso uso actual como espacio público, lo que refuerza la sensación de estar ante un rincón histórico singular, resistente y fuera de lo común dentro del casco urbano vallisoletano.