El Paso de la Montaña de día y de noche: luces, murciélagos y cuevas
De día, El Paso de la Montaña conquista por sus vistas abiertas y la vegetación que lo envuelve todo, creando un entorno muy fotogénico y tropical. Al caer la noche, la experiencia cambia por completo: la iluminación discreta, las paredes de roca llenas de cuevas y el vuelo ocasional de murciélagos añaden un punto de aventura y misterio. Quien lo recorre coincide en que “de noche todavía impresiona más”, así que muchos recomiendan vivirlo en ambos momentos del día para apreciar bien el contraste.