Descripción de la fuente El Niño de la Oca en el Paseo de la Libertad
Quien pasea por el final del Paseo de la Libertad, frente a la glorieta de la Fuente de las Ranas, se encuentra con El Niño de la Oca, una pequeña fuente con encanto local. Los viajeros la describen como una estatuilla de un niño de la que mana un fino chorro de agua, rodeada de un espacio ajardinado que aporta frescor y un punto pintoresco al entorno urbano. No se trata de una obra monumental ni de gran relevancia artística, sino de un rincón sencillo que funciona casi como un guiño histórico a la escultura clásica. De hecho, se recuerda que es una réplica de un original del escultor griego Boetas conservado en los Museos Vaticanos, aunque en Albacete se presenta como pieza de autor desconocido y sin especial valor artístico, integrada con naturalidad en el paseo y su zona verde.