Historia y función sanitaria del Lazareto de Mahón
El Lazareto de Mahón aparece en los relatos de viaje como un enclave histórico singular dentro del puerto natural de la ciudad. Los viajeros lo describen como una antigua fortaleza sanitaria levantada en el siglo XVII, durante el reinado de Carlos III, y vinculada a la tradición hospitalaria de la zona, donde también destaca la cercana isla del Rey con su hospital de época de Alfonso III. A lo largo de los siglos, este lazareto desempeñó un papel clave en el control de epidemias y en la cuarentena de personas afectadas por enfermedades infecciosas como la lepra, la tuberculosis o la fiebre amarilla, lo que refuerza su interés cultural y patrimonial. Más allá de su arquitectura defensiva, se valora sobre todo su dimensión histórica y humana como espacio de aislamiento y tratamiento, un “curioso lugar para poner en cuarentena a tantos cientos de personas” que ayuda a entender cómo se protegía la salud en los puertos mediterráneos en otras épocas.