Un edificio inclinado, habitable y con alquileres baratos
Más allá de su estética, el Edificio Francia intriga por su peculiar inclinación y por la vida cotidiana en su interior. Se comenta que quienes viven allí llegan a desarrollar “un sexto sentido, que les permite el equilibrio de acróbatas circenses”, una imagen que resume bien la sensación de caminar por un inmueble chueco donde incluso una fiesta en el segundo piso puede marear antes de la segunda cerveza. Según la inmobiliaria, el edificio se ha hundido de forma uniforme y está en equilibrio, por lo que, tras las reparaciones de los años sesenta, se considera seguro para habitarlo. Otro detalle llamativo es que, pese a su ubicación en la Roma Norte, las rentas siguen siendo muy baratas para la zona, algo que puede tentar a quienes buscan vivienda distinta y con personalidad, aunque también plantea la duda sobre hasta qué punto compensa convivir a diario con esa extraña inclinación estructural.