Qué se desayuna en Bogotá: sopas, arepas y platos contundentes
En Bogotá, la primera comida del día rompe con la idea clásica de café y tostadas. Una viajera cuenta cómo salió de su hostal en La Candelaria buscando un desayuno “a la europea” y, tras caminar un buen rato, descubrió que a las nueve de la mañana muchos bogotanos ya están con sopa de hueso, caldo con costilla, frijoles con pezuña, guisos y tamales en la mesa. Esa sorpresa inicial refleja un rasgo muy propio de la ciudad: el desayuno se vive como una comida fuerte, capaz de sostener la jornada. Junto a las sopas aparecen las imprescindibles arepas y las empanadas, que completan un retrato muy local y auténtico. Quien viaje a la capital colombiana debería ir preparado para cambiar el chip y probar estos desayunos contundentes, que forman parte de la vida diaria tanto como el clima fresco o las calles empinadas de Bogotá.