Ambiente sencillo, trato cercano y precios baratos en Curd Shop
Más allá de la comida, Curd Shop se recuerda por su sencillez y por el esfuerzo del personal. El local no destaca por su decoración ni por su estética, pero los viajeros valoran la entrega del equipo a la hora de cocinar incluso un solo plato, aunque ello suponga implicar a tres personas, manchar la cocina y dedicarle un buen rato sin repercutirlo en la cuenta. Ese gesto de hospitalidad, sin subir el precio ni pedir nada a cambio, refuerza la sensación de estar en un sitio honesto, de barrio, donde el servicio es cercano y los precios son muy bajos. Muchos optan por pedir la comida para llevar y disfrutarla después con vistas naturales, combinando la autenticidad del restaurante con el entorno verde de los alrededores de Ella.