Leyenda romántica y trágica del Cristo del Pasadizo
El Cristo del Pasadizo atrae sobre todo por la historia que esconde entre sus piedras. En plena calle Julián Romero, bajo una casa que forma un arco empedrado, se conserva la talla del Cristo que presenció el juramento de amor de Julián e Inés, un joven humilde y una dama noble de Cuenca. El relato combina amor imposible, diferencias de clase social, guerra y un desenlace trágico marcado por los celos y la culpa. La escena de los enamorados arrodillados ante la imagen antes de la partida de Julián a la guerra añade una carga simbólica que muchos viajeros perciben como melancólica y sugestiva. La posterior muerte de ambos pretendientes y el encierro de Inés en un convento refuerzan el tono de leyenda romántica con final amargo que da nombre y sentido a este rincón.