La cripta y la capilla en la colina de Santa Bárbara
En los relatos sobre la Cripta del Caballero Firmin Van Bree cobra protagonismo el pequeño complejo religioso que mandó construir en la colina de Santa Bárbara. Se menciona que, a finales de los años cincuenta, encargó a su amigo Pavlosky una capilla y una cripta inspiradas en el sepulcro de San Fermín en Amiens, reflejo de la gran devoción que sentía por este santo. En este espacio reposan sus restos, lo que convierte la visita en una mezcla de interés histórico y recogimiento. Detalles como la ubicación en lo alto de la colina y la presencia, a la entrada, de una copia de la estatua de San Fermín similar a la del Museo del Louvre ayudan a entender el carácter singular del lugar, a medio camino entre capilla privada, homenaje personal y rincón espiritual con vistas privilegiadas sobre la costa vasca francesa.