Café bosnio tradicional en Cream Shop, en plena avenida peatonal de Sarajevo
En pleno corazón peatonal de Sarajevo, Cream Shop aparece en las experiencias como uno de los lugares más populares para empezar el día con un auténtico desayuno bosnio. Quien se sienta en sus mesas viene sobre todo a probar el café bosnio preparado de forma tradicional, en un pequeño pote de cobre llamado cezve que se calienta directamente al fuego hasta quedar espumoso y listo para ser servido al instante. Aunque recuerda al café turco, aquí se describe como más intenso y con un carácter propio que forma parte de la vida diaria de la ciudad. Al pedirlo, es habitual que llegue acompañado de un lokum, un dulce gelatinoso muy típico también en Turquía y en los alrededores de las mezquitas, que completa la experiencia. Según relata Sebastian Muñoz, sentarse en uno de los puntos más concurridos de Sarajevo con un café bosnio y un trozo de lokum “es una experiencia que tienes que vivir durante tu visita al país”.