Interior de la iglesia de Santa Clara: frescos, techo de madera y altar barroco
En Santa Clara, la verdadera belleza espera en el interior. Varios viajeros coinciden en que, aunque la fachada apenas llama la atención, cruzar la puerta compensa con creces. Lo que más destaca es la techumbre abovedada de madera, completamente decorada con frescos que narran escenas de la vida de la Virgen, creando una atmósfera intimista y muy cuidada. También llama la atención la Capilla Mayor, una exuberante talla dorada en estilo barroco, presidida por un gran arco triunfal de aspecto recargado que refuerza el carácter solemne del templo. Otro detalle que se menciona es la imagen del Cristo y la sensación de conjunto armonioso entre techo, retablo y nave única. Como resume un viajero, el interior “merece la pena” precisamente por ese contraste con el exterior tan sobrio.