Interiores del consulado: biblioteca, patio y dependencias
En el interior del Consulado del Reino de España se esconde una atmósfera serena que sorprende a quienes acuden a hacer trámites. Nada más entrar, un amplio hall distribuye los espacios y deja ver un salón biblioteca que conserva el encanto de las casas señoriales, con estanterías de madera lustrada hasta el techo, una gran mesa central y luz natural filtrándose por dos ventanales a la calle. Más al fondo se abre un gran patio cubierto con techo de vidrio templado, rodeado de corredores con arcadas. Allí se concentran las ventanillas de atención al público, una pequeña fuente de mayólicas, plantas en macetas de terracota y numerosas sillas que crean un ambiente cómodo y luminoso. Como detalle pintoresco, en la galería del fondo asoma una pequeña carabela de madera y un rincón de jardín, que aportan un aire casi doméstico a este edificio institucional.