Arquitectura art nouveau y fachada histórica de la Confitería El Molino
En la esquina de Callao y Rivadavia, frente al Congreso de la Nación, la Confitería El Molino se mantiene como un hito arquitectónico de Buenos Aires pese a estar cerrada. Los viajeros destacan su carácter de joya del art nouveau porteño y símbolo de la belle époque, con una presencia que sigue adornando una de las esquinas más transitadas de la ciudad. Se subraya el cuidado extremo en su construcción, con materiales traídos desde Italia y una profusa decoración que convirtió al edificio en vanguardia de su tiempo. La fachada, revestida en piedra París, luce una ornamentación fantasiosa en la que aún llaman la atención las aspas del molino de fantasía y la gran cúpula en forma de aguja coronada por vitrales multicolores. Esta combinación de mármoles, cristalería y más de 150 metros cuadrados de vitreaux convierte al edificio en un auténtico icono urbano que muchos consideran imprescindible contemplar al pasar por la zona del Congreso.