Curanto en hoyo: el plato típico imprescindible de Chiloé
El curanto aparece en las experiencias como el gran símbolo gastronómico del archipiélago de Chiloé. Se describe como un cocimiento abundante que combina mariscos, distintas carnes, papas y las tradicionales masas chilotas, chapaleles y milcaos, conformando un festín colectivo más que un simple plato individual. Según relata Tribi Lin, la forma más tradicional de prepararlo es el “curanto en hoyo”, en un pozo de alrededor de metro y medio de profundidad, cubierto en el fondo con piedras calentadas al rojo vivo que permiten una cocción lenta al vapor con ligeros toques ahumados. Primero se colocan las piedras, luego las capas de ingredientes, y finalmente se sella todo para concentrar los jugos y aromas. También se menciona que existe la variante en olla, más práctica, pero los viajeros subrayan el valor cultural y festivo del curanto original, hasta el punto de afirmar que ser invitado a uno “es una festividad” y un auténtico patrimonio gastronómico chilote que conviene vivir al menos una vez en la vida.