Qué ver en Chesterfield: mercado, iglesia de la aguja torcida y patrimonio histórico
En Chesterfield todo gira en torno a dos iconos muy claros: la iglesia parroquial de la famosa aguja torcida y la gran plaza del mercado. La silueta inclinada de The Crooked Spire Church domina el horizonte urbano y se ha convertido en la seña de identidad de la ciudad, visible desde prácticamente cualquier punto. El otro gran foco es la plaza del mercado, uno de los mercados al aire libre más grandes del país, con origen medieval gracias a una concesión del rey John en 1204. Los viajeros recomiendan visitarlo cualquier día menos el domingo para verlo en plena actividad, con cientos de puestos instalados sobre largos bancos de madera y toldos de rayas de colores que llenan de vida el centro histórico. El paseo se completa con casas medievales bien conservadas, el cercano castillo de Bolsover, un ayuntamiento imponente y parques como Hardwick o el de la Reina, que aportan zonas verdes y un ambiente agradable, haciendo de Chesterfield un destino que, según se comenta, “es un lugar digno de ser visitado”.