Postres imprescindibles: la torrija con helado de café
Entre las recomendaciones más insistentes de los viajeros sobresale un postre muy concreto: la torrija con helado de café. Se describe como un bocado delicioso que justifica por sí solo una visita a Casa Urola, hasta el punto de que hay quien confiesa haber vuelto al día siguiente solo para repetirlo. Este final dulce se convierte así en uno de los grandes recuerdos de la experiencia gastronómica, un broche perfecto para la comida que muchos consideran imprescindible pedir cuando se viene a este restaurante del casco viejo donostiarra.