Fusión de cocina asturiana, mediterránea y criolla
Más allá de la tradición, La Posada de Antrialgo apuesta por una carta que mezcla raíces asturianas con influencias mediterráneas y criollas. Esta combinación permite encontrar en la misma mesa una fabada de corte clásico junto a propuestas como carpaccios o ceviches, que actualizan la oferta y la hacen más diversa. Uno de los viajeros destaca cómo “se mezclan, por tanto, platos como la fabada con el carpaccio, o el ceviche”, algo poco habitual en un entorno rural y que aporta un punto de sorpresa a la experiencia. Esta fusión atrae tanto a quienes buscan la contundencia de la cocina de siempre como a los que prefieren sabores frescos y preparaciones más ligeras, convirtiendo el restaurante en una parada interesante para quienes recorren la zona de los Picos de Europa.