Arquitectura gótica y restos de la muralla romana en la Casa de L’Ardiaca
En la Casa de L’Ardiaca confluyen siglos de historia y estilos arquitectónicos. Quien la visita descubre un palacio gótico del siglo XV adosado a la Casa del Degá y asentado directamente sobre la antigua muralla romana de Barcelona, cuyos restos pueden contemplarse desde la planta baja. Se destaca su estructura gótica flamígera, enriquecida con detalles escultóricos de inspiración renacentista italiana y una portada renacentista que testimonia las reformas del siglo XV. Este diálogo entre épocas se completa con elementos singulares como la puerta noble, el Saló de les Pinyes con su artesonado decorado con piñas y el célebre buzón modernista de Domènech i Montaner en la fachada, que representa la Justicia. Como resume una viajera, el edificio “está asentado sobre la muralla romana, por lo que desde el interior del edificio, en la planta baja, pueden verse restos de ella”, un apunte que ayuda a entender hasta qué punto el lugar está ligado a la historia urbana de Barcelona.