Arquitectura moderna y sobria de la Capilla de la Reserva en la Catedral de San Sebastián
En el corazón de la Catedral de San Sebastián, en pleno centro de Río de Janeiro, la Capilla de la Reserva destaca por una arquitectura moderna, sobria y muy depurada. Los viajeros resaltan la armonía entre sencillez y arte: cada elemento, desde el altar cuadrado hasta el púlpito en forma de cubo truncado, está pensado con líneas rectas y limpias. Se mencionan como piezas destacadas los paneles de Humberto Cozzi y los dos candelabros diseñados por Nicola Zanotto, que convierten el conjunto en una pequeña obra de arte contemporánea dentro del templo. La imagen de Cristo crucificado presidiendo el espacio, el sagrario empotrado en la pared y los bancos de madera oscura refuerzan el carácter recogido de la capilla. Según una viajera, se trata de una capilla “de una sencillez de modernos ornamentos y al mismo tiempo una obra de arte”, ideal para quienes disfrutan de la arquitectura religiosa actual sin exceso de decoración.