Historia, arquitectura y leyenda de la Capilla de Jesús sin Soga en Écija
La Capilla de Jesús sin Soga, integrada en el muro exterior de la iglesia de Santa Bárbara en Écija, aparece en los relatos de los viajeros como un pequeño tesoro cargado de simbolismo. Se destaca su valor como ejemplo de capilla abierta, enmarcada en un gran arco y protegida por una sobria cancela donde puede leerse la inscripción “ME FECIT EL AÑO DE 1769”, un detalle que sitúa al visitante en pleno siglo XVIII. En el interior preside el espacio un gran lienzo anónimo de Jesús Nazareno, conocido popularmente como Jesús sin Soga, cuya advocación está ligada a una leyenda muy arraigada en la ciudad. Como cuenta Marilo Marb, la historia de Maese Luis, el zapatero jugador que recibe el cordón del Nazareno convertido en oro y lo pierde en la casa de juego, explica por qué a la imagen “se le borrara el cíngulo para siempre”. Esa ausencia de cordón no es solo un rasgo artístico, sino la huella visible de un relato moral sobre la devoción, la ingratitud y el perdón que da a la capilla un carácter singular dentro del patrimonio religioso de Écija.