Repostería tradicional mallorquina en Ca’n Molinas
En Ca’n Molinas la repostería típica de Mallorca se convierte en protagonista absoluta. Los viajeros destacan especialmente la célebre coca de patata, descrita como sabrosa, tierna y llena de contrastes, hasta el punto de considerarla la auténtica estrella del obrador y casi un símbolo de Valldemossa. A partir de ahí se despliega un surtido que funciona como carta de presentación del sabor mallorquín: cocas de anís, mantecados, gató de almendra o de avellana, robiols, empanadas dulces, buñuelos, biscuit, tartas variadas, cuartos, ensaimadas y cocas saladas con pimientos rojos y sobrasada. Todo ello se elabora de forma artesanal y se hornea en un horno moruno de leña que se mantiene desde la primera generación, responsable de ese punto especial que muchos asocian con la autenticidad del lugar. Como resume un viajero, Ca’n Molinas es “uno de los mejores embajadores del sabor mallorquín para todos sus visitantes”.