Visita guiada a la tequilera Real de Pénjamo y proceso artesanal del tequila
El relato de la visita a los campos de agave y a la fábrica de Tequilera Real de Pénjamo dibuja una experiencia completa, inmersiva y muy cuidada. El recorrido arranca en el “Salón Pardavé”, un espacio acogedor decorado con cerámicas propias, música vernácula y, por supuesto, tequila, donde el doctor Javier Arroyo recibe personalmente y actúa casi como anfitrión de casa más que como guía. Desde allí se pasa al llamado “huerto”, los campos de agave azul Tequilana Weber a solo tres kilómetros, que forman un auténtico paisaje azul mientras los jimadores trabajan las piñas recién cortadas. Después, el visitante acompaña todo el proceso en la fábrica: desde la cocción de las piñas en hornos durante casi 32 horas hasta la fermentación y la doble destilación en alambique de acero inoxidable, de donde surge el tequila blanco, “el principio de lo mejor”, como explica el propio productor. El recorrido desciende luego a la sala de reposo, silenciosa y serena, donde el tequila descansa en barricas de roble blanco que aportan matices aromáticos muy particulares. La experiencia concluye con una cata guiada y un maridaje con productos típicos de la región, lo que convierte la visita en una inmersión completa en el universo del tequila Real de Pénjamo, tanto desde el punto de vista técnico como sensorial.